Madrid, 12 de diciembre de 1980. En el portal de su casa, en la calle Antonio Acuña, es abatido a tiros el Jefe Nacional del Frente de la Juventud Juan Ignacio González Ramírez. Tenía 28 años.
Su muerte se produce en los llamados «años de plomo» de la Transición Española, aquella ‘modélica’ Transición que costó centenares de muertos, guiada por un Rey Perjuro, tutelada por Potencias extranjeras, con la cooperación cobarde de las últimas Cortes Españolas y de los Ejércitos.
Frente a ese Proceso de Traición a España y de debilitación del Estado Español -convertido en el Estado de las Autonomías-, se alzaron los Irreductibles: Fuerza Nueva, Falange Española de las JONS -SEU, Primera Línea y Falanges Juveniles de España- y el Frente de la Juventud. Fuimos derrotados políticamente, pero no hemos sido derrotados ni doctrinal ni moralmente. Nuestra Bandera -Patria, Justicia, Revolución- sigue alzada. Somos -tú más que nadie, Juan Ignacio- testigos de cargo contra quienes han abandonado el Ideal del Estado Nuevo para unirse al R78, a su Constitución, a su vil Monarquía y a su Estado Autonómico. Traidor es quien ceda. Traidor quien apoye a Vox.
Juan Ignacio González Ramírez ¡PRESENTE!
Patria, Justicia, Revolución.
Pedro Pablo Peña.
